Consejos sobre seguridad vial

Seguridad vial en Argentina: análisis, normas, actitud de los conductores y transeúntes y consejos.

La seguridad vial comprende el conocimiento de las diferentes normas (leyes, reglamentos, disposiciones) y señales de tránsito; así como la generación de actitudes y prácticas de prevención de accidentes.

En el año 2011, la Asamblea General de la Organización para las Naciones Unidas (ONU), proclamó el “Decenio de Acción para la seguridad vial”, un plan cuyo objetivo principal es, primero, estabilizar las cifras de víctimas mortales en siniestros viales y luego reducirlas, aumentando las acciones en los planos nacional, regional y mundial.

Lo anterior significa el reconocimiento a nivel internacional de una problemática mundial, que responde a los planes de acción de la Organización Mundial de la Salud, que determinó como objetivo para este año 2020 salvar 5 millones de vidas y prevenir lesiones graves en 50 millones de personas. Sumadas a las vidas de personas, las pérdidas económicas por los accidentes del tránsito solo en América del Sur, oscilan entre el 1% y el 2% del PIB de los países de la región.

En Argentina, de acuerdo a cifras oficiales, mueren más de 7.000 personas por accidentes de tránsito anualmente. Más del 90% de esas muertes se producen por conductas inadecuadas por parte de los conductores, que cometen maniobras imprudentes por distracción, cansancio o porque circulan a velocidades elevadas.

Las normas que regulan el tránsito y la responsabilidad de los peatones y conductores son puntos centrales en la seguridad vial. Sin embargo, el estado debe tener una presencia importante promulgando y haciendo cumplir las leyes relacionados con el tema. Asimismo, tiene como prioridad fomentar la educación vial.

Con relación a lo anterior, Juan Vetere, abogado y Director de Gestión Vial Consultores, expresa: “En la Argentina, más allá de los cambios en la legislación; la imposición de sanciones, controles y fiscalización; mejoras de infraestructura en la vía pública; o el aumento de la seguridad y la tecnología en el desarrollo los vehículos, es imperiosa la necesidad de implementar políticas públicas eficientes y sustentables orientadas a fomentar una mejor y mayor EDUCACIÓN, CONCIENCITAZACIÓN, Y SENSIBILIDAD en el uso responsable de la vía pública por todos los usuarios”.

Es por eso que siempre es necesario recordar algunos consejos sobre seguridad vial:

  • Usar siempre el cinturón de seguridad permite amortiguar el golpe y sostener el cuerpo en caso de accidente de tránsito. Los niños deben ir en el asiento trasero, sentados en butacas (Sistema de Retención Infantil, SRI) correspondientes a su peso y tamaño. Desde su nacimiento y hasta el año, se recomienda que sean colocados mirando hacia atrás. Nunca deben ir en los brazos de los padres ni compartiendo el cinturón de seguridad. Siguiendo estas pautas, es posible reducir los riesgos de lesiones graves o fatales en un 70%. Pese a esto, la falta de protección total alcanza a 7 de cada 10 menores de edad.
  • No hablar por teléfono cuando se maneja: en la actualidad, el celular es un objeto imprescindible, pero a la hora de conducir influye en la capacidad de concentración, atención y reacción del conductor. De este modo se tiende a quitar la vista de la calle o autopista por la que se conduce, lo cual puede provocar un accidente. El teléfono manos libres no es tampoco una solución; ya que la mente del conductor debe estar ocupada solamente en el acto conducir. Es por eso que la Ley de tránsito N° 24449 prohíbe su uso.
  • Acatar los límites de velocidad: muchas veces observamos que la mayoría de los conductores circulan a velocidades superiores a la permitida. A veces este accionar finaliza en solo un susto; pero muchas otras el costo es mayor. Por otro lado, conducir a baja velocidad es tan peligroso como manejar superando las velocidades máximas, ya que un automóvil que circula lentamente constituye un obstáculo de difícil visibilidad, impide la circulación creando una caravana en la cual otros automóviles al intentar pasarlo pueden chocar. Hay que manejar a baja velocidad cuando el tránsito está congestionado, en puentes angostos, entrando o saliendo de las cabinas de peajes o cerca de escuelas y plazas.
  • Respetar los semáforos y señales de tránsito: ayudan a asegurar la fluidez del tránsito de manera eficiente. Es importante frenar con anticipación en los pasos peatonales, los semáforos y prestarle atención a todas las señales de tránsito.
  • Usar casco es obligatorio, ya que resulta el elemento fundamental de protección cuando se viaja en moto, ciclomotor o bicicleta. La principal consecuencia de los choques en moto son las lesiones encefalocraneales, que pueden producir daños físicos, y cognitivos.
  • Mantener la distancia de seguridad adecuada: es imprescindible manejar lo suficientemente separado del vehículo que circula por delante, generando un “espacio” libre entre ambos, el cual permita detenerse ante la posible frenada de quien precede. Este espacio libre es la llamada “distancia de seguridad entre vehículos”; mantenerla garantiza la posibilidad de detener o disminuir la marcha sin riesgo de impactar o sufrir un accidente.
  • Las luces delanteras y traseras del vehículo deben funcionar siempre, con el fin de tener una adecuada visibilidad del camino, además de alertar a otros conductores acerca de nuestra presencia. También resulta indispensable contar con todos los accesorios de seguridad del auto: balizas, linterna, matafuegos, gato, llave cruz, caja de herramientas y goma de auxilio. Y por supuesto, no olvidar la llicencia de conducir, cédula verde o azul, el comprobante del seguro y de VTV (Verificación Técnica Vehicular).
  • Las condiciones físicas o psicológicas de los conductores: la fatiga, el sueño y la somnolencia son causas frecuente de accidentes.
  • El alcohol en cualquier cantidad afecta al conductor: no es necesario sobrepasar los límites legales de alcoholemia para tener estos efectos. Por eso, “si manejas, no tomes alcohol. Si tomas alcohol, no manejes”.

Cabe destacar que dentro de este esquema el peatón es el actor más vulnerable. Por ello, darle prioridad al cruzar la calle “no es un favor y sino una obligación”.

Por último, estando en periodo de vacaciones, vale la pena recordar que tanto de ida como de regreso al destino elegido, no hay que perder la paciencia si la ruta se encuentra congestionada; no pasar a los autos de manera inconsciente; no utilizar la banquina como si fuera una carril más y ante un desperfecto, parar lo más lejos posible de la ruta y colocar las balizas, entre otras cuestiones.

Desde Vialseg, como desarrolladores de equipos y software de gestión relacionados con la seguridad vial, creemos en un uso solidario del espacio público, atendiendo tanto a nuestros derechos y deberes como ciudadanos. Es necesario ser precavidos y estar atentos frente a los posibles riesgos; pero resulta imprescindible que nuestras conductas permitan generar hábitos que logren disminuir las elevadas cifras de accidentes de tránsito.